La necesidad del diálogo se fundamenta en la construcción del poder popular, la participación reflexiva para establecer pactos por un Ecuador con equidad y justicia social.

- El diálogo es sobre Equidad y Justicia Social, los temas coyunturales se supeditan a ese principio.
- Será un diálogo franco para escuchar, procesar y validar propuestas para generar más Equidad y Justicia Social.
- Se evaluará en tres meses el proceso y se extenderá lo necesario, sin caer en un tiempo indefinido.
- Sus principios son: respeto, bien público por sobre interés individual y corporativo, corresponsabilidad y profundización de la democracia.

 

EQUIDAD Y JUSTICIA SOCIAL

 

 

a) Justicia e Igualdad para el despliegue del Buen Vivir

La Constitución del Ecuador y el Plan Nacional para el Buen Vivir reconocen que un nuevo pacto de convivencia no puede ignorar las injusticias históricas e intergeneracionales de carácter estructural que caracterizan nuestra economía y nuestra sociedad. Ambos instrumentos parten de la constatación de que Ecuador es un país igualmente pobre y desigualmente rico, donde la discriminación actúa como factor condicionante de la injusta distribución de riqueza, oportunidades y bienestar.

Nuestra Constitución está regida por el principio ético supremo que es el Buen Vivir. Siguiendo a los valores planteados por esta máxima, que se fundamentan en el principio de igualdad y no discriminación, se considera a la equidad, la igualdad, la solidaridad y la justicia social como los preceptos rectores de la construcción de una nueva sociedad.


 
 

b) Es necesario articular los conceptos de equidad, igualdad y solidaridad en la construcción de las políticas públicas

Siguiendo los valores que plantea la idea del Buen Vivir que se fundamentan en el principio de igualdad y no discriminación, se considera a la equidad, la igualdad, la solidaridad y la justicia social como principios rectores de la construcción de la sociedad.

- La equidad significa justicia. Es reconocer la diversidad sin que signifique razón para discriminar. Hace referencia a la especificidad de cada grupo humano dentro de la sociedad que requiere de un tratamiento particular en función de la justicia social y el equilibrio.

- La equidad es un asunto político en tanto incide en el bienestar de las personas; particularmente, en el mejoramiento de las condiciones en que transcurre la vida de quienes se encuentran en una situación de desventaja.

- La solidaridad se expresa en compartir beneficios a favor de quienes se encuentran en condiciones de marginalidad o exclusión, y que no pueden por sí mismos satisfacer sus necesidades.


 
 

 

c) La redistribución es un instrumento para generar Igualdad desde las políticas públicas

Los esfuerzos del Estado deben estar orientados a (re) distribuir la riqueza y contribuir al desarrollo de capacidades y oportunidades de las personas y los colectivos. Es indispensable no solo contar con un buen sistema de redistribución, sino producir distribuyendo. Las políticas públicas deben por lo tanto tomar en cuenta los siguientes lineamientos:

- El desarrollo de las capacidades del talento humano, generando una sociedad del conocimiento en la que participemos todas y todos, democratizando el conocimiento, la ciencia y la tecnología.

- El mejoramiento de la distribución del ingreso poniendo al ser humano por encima del capital, generando oportunidades y justicia económica.

- La democratización del acceso a los medios de producción para que todas y todos participemos del proceso productivo, generando una nueva economía de trabajadores-propietarios, con igualdad de oportunidades.

 


 
 

d) Corresponsabilidad y Participación, imperativas en la definición de la política pública

El sentido de responsabilidad y la calidad de la participación ciudadana es reconocer que lo público no es únicamente el Estado, sino más sociedad. Construir un Ecuador con equidad y justicia social requiere de un Estado que garantice derechos y de una sociedad solidaria, cohesionada, activa, que priorice el bien común por encima del individual.

Pero corresponde también impulsar una ciudadanía con responsabilidad, en cuyo ejercicio se construyan autónomamente sus preferencias.